CDESCO | Proyectos
3
page-template,page-template-full_width,page-template-full_width-php,page,page-id-3,woocommerce-no-js,yith-wcan-free,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,columns-4,qode-theme-ver-13.4,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,qode_advanced_footer_responsive_1000,wpb-js-composer js-comp-ver-4.11.2.1,vc_responsive

NUESTROS PROYECTOS

Los que hicimos…en los que estamos…los que vendrán

CDESCO tiene como objeto promover el desarrollo de la población en general, con énfasis en los sectores rural y urbano-marginado.

Pero es importante primero, definir DESARROLLO.

Manuel Calvelo dice “Entendemos el desarrollo como un proceso endógeno, autogestionado y sustentable, que tiende a incrementar la calidad de vida material, intelectual, cultural y afectiva de toda la la supervivencia biológica debido al hambre, las enfermedades y los déficit de nutrición y salud.

La sustentabilidad, como una de las condiciones del desarrollo, debe darse en cuatro niveles: económico, ecológico, energético y social, o equidad.” (2001)

Es por eso que los proyectos de CDESCO toman como base estos cuatro niveles.

Los aportes básicos requeridos para generar un proceso de desarrollo pueden, añadiríamos que deben, provenir del exterior al universo de sujetos a desarrollar. Pero deben tener un carácter estrictamente catalítico y no ser permanentes o recurrentes. Si así fueran, el proceso carecería de la necesaria autonomía y sus líneas serían trazadas desde el exterior. Faltaría la participación real, de esfuerzos y aportes, que asegura la continuidad. Lo que no cuesta, no vale, y el caballo regalado al que no se le miraron los dientes, puede arrasar el sembrío.

Nadie mejor que los propios sujetos de desarrollo para ejercer su gestión en forma autónoma. Es una de las pocas formas reales de saber si es el “beneficiario”, y no el “perjudicatario” de la intervención. Tratarlo como minusválido intelectual porque desconoce los modelos abstractos de gestión que se le proponen, en vez de capacitarlo para ello, frenará o detendrá cualquier intento de desarrollo. Echarle en cara sus limitaciones en el manejo de los recursos disponibles, en vez de capacitarlo para ello, hará más desarrollados a los agentes de la intervención y acentuará el nivel de subdesarrollo de los sujetos.” (Calvelo. 2001)

barrancalarga02

SUSTENTABILIDAD ECONÓMICA

La sustentabilidad económica responde al principio de que las inversiones realizadas para desencadenar un proceso de desarrollo deben operar como insumo catalítico y deben retornar, en la misma o mayor cantidad, para ser invertidas en nuevos procesos. Está claro que los retornos no son meramente financieros, ya que será necesario tomar en cuenta la rentabilidad social, así como la ecológica y energética. Y está claro, también, que los plazos de retorno son históricos (sociales) no urgentes (urbanos), y menos políticos electoralistas.

SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

La sustentabilidad ecológica responde al principio de que debemos manejar, y no explotar, los recursos naturales renovables, manteniendo una base de recursos estable para utilizar los intereses o excedentes generados regularmente por los procesos biológicos y su correcto manejo. Responde, además, a la imperiosa necesidad de: reducir y llegar a eliminar la erosión de los suelos y del capital genético, la polución de todo tipo y en todo ambiente, incluyendo el social; reducir e invertir los procesos acelerados de deforestación; y contribuir al mantenimiento de las diversidades, sociales, naturales y culturales, como uno de los elementos básicos del desarrollo.

barrancalarga02b
sharingknoledge2

SUSTENTABILIDAD ENERGÉTICA

La sustentabilidad energética responde a varias consideraciones. Estamos consumiendo a un ritmo acelerado y agotando en plazos muy breves los combustibles fósiles (gas, petróleo, carbón) que el sistema Tierra generó en plazos geológicos. Los estamos consumiendo hasta el agotamiento y de la forma más ineficiente: quemándolos. Los sistemas agrícolas modernos, y que no necesariamente son desarrollados, consumen nueve calorías de energía para producir una caloría de limito. Están subsidiados con energía barata pero carecen del nivel básico de sustentabilidad en plazos históricos. Solamente los productores rurales denominados de subsistencia y los investigadores producen más energía que la que consumen. Pero, además si por un fenómeno extraordinario el día de mañana toda la humanidad elevara su consumo de energía hasta el nivel actual de los países industrializados, los combustibles fósiles no renovables se agotarían en un lapso muy breve, con consecuencias insoportables de polución. Un factor clave del problema es que todos los países llevan sus contabilidades en términos financieros y tanto los costos como los beneficios son calculados y expresados en base a modelos monetarios. Salvo algunos casos como el de Georgescu Rongen, casi ningún economista ha pensado en, y tratado de, expresar los balances en términos energéticos.

SUSTENTABILIDAD SOCIAL O EQUIDAD

En cuanto a la sustentabilidad social, o equidad, no sólo son válidos los principios y criterios de carácter ético. Tanto o más importantes son los de carácter económico. Según los datos que todos los países aportan a las Naciones Unidas, en el año 1998 la distribución del Producto Interno Bruto a nivel mundial era la siguiente: el 20% de la población mundial capturaba el 86% del PBI; el 60% de la población recibía el 13% del PBI y el restante 20% sólo alcanzaba el 1% del PBI. Estos datos, por mucho que desconfiemos del PBI como indicador de desarrollo, nos dicen que estamos excluyendo del mercado de bienes y servicios a un porcentaje sustantivo de la población; casi el 80%. Y en un mercado no es suficiente que exista oferta, tiene que haber capacidad de demanda para que el mercado actúe como tal. De más está decir que ciertas manifestaciones culturales, los derechos de la mujer, el manejo correcto de los ecosistemas, la educación, y, sobre todo, la diversidad, no son temas que puedan ser dejados en manos del mercado, ya que en su manejo tiende a surgir en forma persistente el conflicto de intereses con el lucro.

Pero para cualquiera, el que cada dos segundos muera de hambre en el mundo un niño no es una situación aceptable, a menos que ello sea el resultado deliberado de una política planificada, aunque no explicitada, de combate al crecimiento demográfico. (Y pensamos que el darwinismo, quizá válido para el mundo biológico y en plazos casi geológicos, no es válido para el mundo social).

Es claro que la sustentabilidad social pasa, en primer término, por el reconocimiento de la equipotencialidad de la mujer, de sus aportes de carácter intransferible a las sociedades y del otorgamiento de la igualdad de derechos. Para comenzar la mujer debiera ser remunerada por su función de reproductora de la sociedad y de sus valores culturales.

“El desarrollo es humano, no es de objetos sino de sujetos; no consiste en tener más, sino en ser más”.(Calvelo. 2001)

El “saber” es un insumo fundamental del Desarrollo

Toda propuesta de generación de desarrollo, se origine tanto en una decisión política como en una decisión social, requiere de ciertos insumos: capital, tecnologías e investigación en ciencia pura y aplicada. Los dos primeros han estado presentes en la mayoría de las intervenciones realizadas; el último no ha tenido en general el papel que le corresponde. Pero existe un insumo particular, único tanto por sus características como por su papel, que en general ha estado ausente en la mayor parte de las intervenciones: el “saber”. Lo definimos como la integración de la sabiduría tradicional con el conocimiento científico moderno y acotamos que es la condición imprescindible, aunque no suficiente, para que exista desarrollo. Cuando falta este insumo, los demás insumos serán subutilizados o contraproducentes y faltará la participación de los sujetos en los procesos que, supuestamente, les están destinados. Valoramos la sabiduría ya que durante muchos milenios permitió la existencia de las sociedades y sentó las bases de lo que hoy es la ciencia moderna, mediante una diferenciación entre los mitos explicativos de los fenómenos percibidos y su explicación racional y predictiva. No es habitual la valoración y presencia del insumo saber, en parte debido a su carácter dinámico y a algunos de sus rasgos fundamentales:

  1. es el único insumo que crece con el uso, en vez de agotarse
  2. es un capital intangible,
  3. está disponible, pero no es accesible, en grandes cantidades y sin costo,
  4. es incomprensible para el sujeto de desarrollo, debido a la forma en que se expresa,
  5. es el único capital, o insumo, inexpropiable,
  6. en general para llevarlo al sujeto se lo ordena con las lógicas de la investigación.

Existen tres lógicas básicas del ordenamiento del saber: la de la investigación, la de la producción y la de la socialización. Esta última es la lógica pedagógica, la que ordena el saber para tornarlo accesible e inteligible a aquellos que no lo poseen. Y existe un error reiterado en la mayoría de las intervenciones para el desarrollo, el de creer que basta saber hacer para saber enseñar. Nada más erróneo, ya que las lógicas de ordenamiento del saber son diferentes para ambas actividades. En los procesos de desarrollo rural, el agente de desarrollo (extensionista, promotor, etc.) tiene como función básica la de comunicarse con, y capacitar al, sujeto rural. Este agente es el articulador entre las políticas de los decisores y los ejecutores de las mismas, y las dos únicas materias que nunca se le han enseñado son Comunicación y Pedagogía. Sin embargo su función es, básica y operativamente, de comunicación pedagógica ya que no es ni investigador ni financista ni decisor. Con frecuencia también, actúan como docentes universitarios personas que son excelentes investigadores o productores, que aplican a la enseñanza sus lógicas particulares, con un nivel de eficiencia pedagógica que deja bastante que desear. La comunicación tiene que ver con el insumo saber, ya que para compartirlo con los sujetos de desarrollo se necesitan sistemas, metodologías, instrumentos y, sobre todo, personal formado en las propuestas de comunicación para el desarrollo.

Nuestro trabajo

  • Crianza Casera de Gallinas

    En 1994 se realiza el primer paquete pedagógico audiovisual en Argentina. El curso de ``Crianza Casera de Gallina``